Ser contribuyente electrónico presenta las siguientes ventajas:
No se necesita concurrir a las oficinas del SII a timbrar documentos. Se ahorra, por tanto, tiempo, costo y espera.
Se puede manejar toda la información en línea. Accesibilidad garantizada.
Se suprime el riesgo de pérdida de los documentos tributarios físicos.
Permite verificar en línea la validez de los documentos tributarios electrónicos.